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Grupo Rosa: Séptima Pista

Plaza de España

Su construcción comienza el 17 de octubre de 1781, en el 600 aniversario de la fundación de Vitoria, según el proyecto del arquitecto Justo Antonio de Olaguíbel. Fue preciso realizar difíciles labores de explanación a fin de salvar en reducido espacio un desnivel de cerca de veinte metros. Este problema se solucionó con la construcción de los edificios conocidos como Los Arquillos.

En 1791 Olaguíbel finaliza su proyecto denominándolo «Plaza Nueva», en contraposición a la Plaza Vieja, actual Plaza de la Virgen Blanca. Con aquella denominación se la conoció en las dos primeras décadas del siglo XIX. Hacia 1820, las autoridades de Vitoria de la época optan por llamarla «Plaza de la Constitución» en honor a «la Pepa», la primera constitución española, aprobada en las Cortes de Cádiz. Esta denominación siguió vigente durante un siglo, hasta 1927, cuando se convirtió en la «Plaza de Alfonso XIII», en honor del monarca español regente en ese momento.

Al proclamarse en España la Segunda República, el 14 de abril de 1931 se lleva a cabo la rectificación de varios nombres de calles existentes en ese momento, y, en concreto, la «Plaza de Alfonso XIII» ve cómo su nombre es sustituido por el de «Plaza de la República». Cinco años después, el 26 de agosto de 1936, tras el levantamiento militar que dio paso a la guerra civil, se convierte, por primera vez, en «Plaza de España», siendo ratificado por el pleno del ayuntamiento una vez restaurada la época democrática.

La Plaza de España de Vitoria sirvió de modelo para las que más tarde se llevaron a cabo en San Sebastián y Bilbao.

El pavimento de la plaza se sustituye en 1992 con losa de piedra que configura un dibujo estrellado de 16 puntas.
A la mañana siguiente, sus cuerpos fueron encontrados abrazados. La gente los contemplaba horrorizada; estaban tan rígidos que era imposible separarlos. Otros cuantos los miraron con compasión, lamentando todo el odio que los había empujado a tomar una decisión ten desesperada. Por muchos años se habló de los amantes del Prado, y del árbol bajo el cual se habían despedido de este mundo. Aún hoy en día, se dice cada noche se escucha el último suspiro de los enamorados antes de morir. En ocasiones incluso se los puede ver nuevo, compartiendo un abrazo espectral debajo del árbol.
El siguiente fragmento de la leyenda se haya en las siguientes coordenadas, una vez allí mándadnos una foto de grupo:

42º 51′ 01.43″ N/ 02º 40′ 22.59″ W
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